El valle del Soča brilla con un turquesa lácteo que pide polarizador moderado y velocidades seguras sobre puentes colgantes. Kranjska Gora, Vršič y el Mangart abren miradores escalonados donde un 28 mm capta líneas dinámicas. Lleva trípode ligero para agua sedosa con ND, pero reserva fotogramas sin filtro para reflejos espontáneos y espuma viva.
El valle del Soča brilla con un turquesa lácteo que pide polarizador moderado y velocidades seguras sobre puentes colgantes. Kranjska Gora, Vršič y el Mangart abren miradores escalonados donde un 28 mm capta líneas dinámicas. Lleva trípode ligero para agua sedosa con ND, pero reserva fotogramas sin filtro para reflejos espontáneos y espuma viva.
El valle del Soča brilla con un turquesa lácteo que pide polarizador moderado y velocidades seguras sobre puentes colgantes. Kranjska Gora, Vršič y el Mangart abren miradores escalonados donde un 28 mm capta líneas dinámicas. Lleva trípode ligero para agua sedosa con ND, pero reserva fotogramas sin filtro para reflejos espontáneos y espuma viva.